De camino con Sammy Jo: primera clase de kickboxing en Martial Arts Center
¡Hola! Soy Sammy Jo, tengo 18 años y desde hace tiempo practico kickboxing con mucha pasión. En esta serie de blogs te llevaré conmigo a través de mis experiencias con distintos deportes de combate, que voy a probar en el Martial Arts Center de La Haya. Hoy empiezo con un deporte que ya conozco desde hace tiempo: ¡el kickboxing!
¿Por qué kickboxing?
El kickboxing es mucho más que un deporte físico; es un entrenamiento completo tanto para el cuerpo como para la mente. Ya sea que busques una forma de ponerte en mejor forma, reducir el estrés o probar algo nuevo, el kickboxing ayuda con todo eso.
Lo bueno del kickboxing es que cualquiera puede practicarlo, sin importar cuánta experiencia tenga. Los principiantes pueden empezar con calma y aprender las técnicas básicas, mientras que los más avanzados pueden perfeccionar su técnica y encontrar nuevos retos. No importa si tienes mucha experiencia o si nunca has pisado un gimnasio, cualquiera puede participar y mejorar. Además, tiene muchas ventajas. Tu resistencia, fuerza muscular y coordinación mejoran en cada clase, lo que hace que te sientas mejor contigo mismo. No solo tiene beneficios físicos, sino también mentales. Por ejemplo, ayuda a reducir el estrés y te permite centrarte en la clase en lugar de pensar en otras cosas.
Aunque no soy nueva en el mundo del kickboxing, era mi primera vez en este gimnasio. Y eso hace que la experiencia sea diferente. Caras nuevas, otro ambiente y una forma distinta de entrenar.
Mi primera experiencia con kickboxing en Martial Arts Center
Aunque no soy nueva en el mundo del kickboxing, era mi primera vez en este gimnasio. Y eso hace que la experiencia sea diferente. Caras nuevas, otro ambiente y una forma distinta de entrenar.
Mi primera clase fue el 9 de septiembre de 2024, de 19:00 a 20:00. Fue una clase técnica impartida por Godwin. Me pareció un hombre amable y divertido, y además noté que realmente disfrutaba estar allí, algo que para mí es importante. El grupo era grande, lo cual personalmente siempre me gusta porque me motiva aún más a dar lo mejor de mí.
El gimnasio en sí es amplio y tiene todo lo necesario para un buen entrenamiento de kickboxing. Me pareció un lugar agradable para entrenar, y el hecho de que la clase estuviera bastante concurrida me motivó todavía más.
Calentamiento y la clase
Empezamos con un calentamiento que cada uno podía hacer a su manera. Si no sabías exactamente qué hacer, podías mirar a otras personas y tomar ideas de lo que hacían. Después llegó el momento de empezar con los drills.
El primer drill era sencillo: una combinación de jab, cross y el bloqueo de una low kick. Más adelante, este ejercicio se amplió hasta convertirse en un drill de un total de ocho movimientos en el que tu compañero de entrenamiento tenía que contraatacar. Cada cierto tiempo cambiabas con tu compañero para que él también pudiera hacer el ejercicio. Ambos tenían suficiente tiempo para realizarlo y trabajar la técnica. Cada uno podía decidir la velocidad a la que hacía el ejercicio, por lo que era fácil de seguir para los principiantes. Mientras esperabas la siguiente señal para continuar, seguías en movimiento. Esto es bueno para el control de la distancia y el juego de pies, y además mantiene los músculos bien calientes.
La verdad es que el entrenamiento me pareció bastante duro porque era continuo y sin pausas; solo te movías entre drills y cuando se explicaba uno nuevo. Aun así, me pareció que se daba tiempo suficiente para practicar los ejercicios y que estaban bien estructurados. Al final tuvimos que dar patadas durante dos minutos seguidos; cuando un pie tocaba el suelo, la otra pierna tenía que subir de inmediato. Eso también me pareció bastante duro, sobre todo porque era al final del entrenamiento. En general, me pareció una sesión muy buena y sin duda recomendaría a otras personas que empezaran con el kickboxing.
Consejos para tu primera clase de kickboxing
Si estás pensando en probar una clase de kickboxing, hay algunas cosas que conviene tener en cuenta. ¿Qué debes llevar contigo?
Asegúrate de llevar ropa deportiva cómoda y no olvides una botella de agua. En muchos gimnasios puedes pedir prestados guantes de boxeo y espinilleras, pero si tienes pensado ir más a menudo, es recomendable tener tu propio equipo. Puedes pedirlo en Fightstyle. El kickboxing puede ser exigente físicamente, especialmente si acabas de empezar. Escucha bien a tu cuerpo y no te fuerces. Ve poco a poco y mantente motivado. Notarás que mejoras con cada entrenamiento.
Si mi experiencia te ha entusiasmado, entonces te recomiendo sin duda que te apuntes alguna vez a una clase de kickboxing en el Martial Arts Center. El ambiente es bueno, los entrenadores son agradables y es una excelente manera de trabajar tu condición física y tu técnica.
Español
Wat een fijne en eerlijke terugblik op je eerste kickboksles! Het voelt bijna alsof ik zelf in de gym sta en de drills meemaak.
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